Es la reina indiscutible de las uvas tintas y se da bien en muchas zonas.En algunas regiones específicas es capaz de producir vinos de inusual profundidad, riqueza, concentración y longevidad.
En Burdeos se ha utilizado la variedad desde el siglo XVIII, siempre mezclada con Cabernet Franc, Merlot, Malbec y Petite Verdot. El modelo Burdeos se ha desarrollado no solo por el deseo de lograr vinos complejos, sino también por la necesidad de darle color, taninos o estructura al vino.
En otras partes del mundo, el Cabernet Sauvignon es una variedad que se embotella tanto sola como formando parte de una mezcla.
Los vinos producidos con esta cepa son los candidatos más serios para envejecimiento; usualmente mejorando hacia un vino verdaderamente espectacular. Con la crianza, sus distintivos aromas de cassis pueden desarrollar un bouquet con notas de cedro, violetas, cuero o caja de puros y su típica estructura tánica se puede suavizar y redondear considerablemente, pero manteniendo firme astringencia.
Cabernet tiene gran afinidad con el roble y usualmente pasa de 15 a 30 meses en barricas de roble francés y americanas, nuevas o usadas; proceso que, al realizarse apropiadamente, le da sabores de vainilla y tostado, mientras lo oxida lentamente suavizando los taninos. Los microclimas son un factor primordial en el peso e intensidad de los Cabernets.
A continuación algunas recomendaciones especiales: